El dinero es deuda - Economía De Vida
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El dinero es deuda

El dinero es deuda

A continuación te comparto un audio-artículo sobre porque el dinero es deuda y como afecta a tu vida.

Puedes verlo a través de nuestro canal de Youtube:

Puedes leer el artículo aquí:

¿Alguna vez te has preguntado porque el dinero actual es deuda, cómo se crea, cual es su función o cómo puedes utilizarlo de la mejor forma en tu vida?

 

La realidad es que un elevado porcentaje de población vivimos en un sistema económico que apenas conocemos.
Trabajamos duro gran parte de nuestra vida para “comprar” nuestros sueños, porque casi siempre se asocian a cosas materiales (bienes y servicios). 

 

De forma inconsciente queremos estar mejor formados, tener un buen trabajo, ascender en el mismo, o aspirar a comprar cosas que no tenemos y que supuestamente nos harán mas felices – una vivienda, un coche, comodidades en el hogar,…sin darnos cuenta que cuando aspiramos a todo ello de esta forma inconsciente (sin haber pensado cuales de ellas realmente queremos) y sin hacerlo desde nuestros recursos actuales, sino desde la deuda, entramos en una espiral que nunca tendrá fin.
En el día a día, tenemos la sensación de que la vida “nos cuesta», y con más razón no dejaremos de “luchar” por esa felicidad material, sin darnos cuenta que será efímera.

 

Vamos a poner un ejemplo cotidiano para ver, como la compra de una casa tal y como lo hace la mayoría de la población, nos puede condicionar (y no para bien) toda nuestra vida.

 

Al tomar la decisión de comprar una vivienda, la mayoría de personas solo comparan el pago del precio del alquiler vs el pago de la propia cuota hipotecaria, pero obvian muchos otros factores que entran en juego y que condicionan en gran medida, la decisión final.

Si compramos la vivienda a través de hipoteca nuestra sensación interna puede comenzar a cambiar desde el mismo momento de firmar la vivienda (quizás el contrato más importante de nuestra vida).

Desde ese momento, el goteo de dinero es constante y de por vida, para comprar nuestro gran sueño. Comenzamos a sumar: hipoteca, la entrada, gastos notariales, seguros, escritura, impuestos locales, reformas, decoración de la casa,… lo que nos hace sentir poco a poco una gran carga, que va aumentando de peso.

Nuestros prioridades y pensamientos cambian de cosas como viajar, disfrutar de la libertad, trabajo sin estrés, a tener un pensamiento unidireccional cada mes respecto al pago de la hipoteca (antes incluso que otras necesidades básicas). Cada extra de ahorro se dirige sistemáticamente a amortizar hipoteca.

Cada vez es menor el dinero y ganas para otras cosas que nos apetecen.

 

No son pocas las personas, que incluso tras haber liquidado la hipoteca de su casa, han quedado marcadas por esa carga y si a día de hoy volviesen atrás, tienen claro que no volverían a hacer lo mismo.

Si quieres verlo aún más claro, te invito a ver este vídeo en donde explico en detalle las muchas diferencias que realmente existen entre comprar y alquilar una vivienda. PINCHA AQUÍ PARA VERLO

 

La realidad es que hemos naturalizado la deuda en nuestras vidas. Firmamos una hipoteca, pensando que es el único y mejor camino para acceder a nuestro sueño de tener una casa («ya tengo un lugar donde caerme muerto», dicen algunos, y tan cierto, pues en muchos casos es su muerte en vida). Es el claro ejemplo de lo que estamos dispuestos a hacer por tener lo que queremos, sin aceptar que no tenemos el dinero para ello, ni el conocimiento, ni la paciencia para valorar otras formas alternativas de comprar este sueño. Tal vez nunca has hecho números para saber si es posible viviendo de alquiler y mejorando tu educación financiera poder acceder a una vivienda sin hipoteca.
Incluso una información mucho más profunda que pocas veces se analiza, es que adquiriendo deuda, continuamos alimentando un sistema mayoritario en el mundo occidental que nos repercute (negativamente) a todos, perpetúa las crisis económicas, la tensión social, las desigualdades, la codicia, el ego,…

 

Es fundamental entender porque el dinero es deuda y porque el sistema actual sustentado por las instituciones bancarias, está basado en deuda y esa deuda no se podrá liquidar nunca. Todo lo contrario, crece y crece mas de forma exponencial…y necesita de las crisis para resetearse y volver a comenzar dejando a muchas personas (con sus posesiones materiales por el camino) y precariza las condiciones laborales, pues hace que las personas que tienen posesiones con deuda, necesiten trabajar a cualquier precio para poder continuar pagándolas y no perderlas. ¿Quién crees que gana en este juego?

 

Vayamos a la historia para entender todo esto.

Hasta la revolución industrial el ser humano se relacionaba en comunidades y tenia la capacidad de producir los bienes (aquello que nos daba la naturaleza) y servicios (el valor de las actividades producidas por el propio ser humano). Era autosuficiente en la mayoría de aspectos con lo que utilizaba el dinero de forma residual.


Todo ello cambió radicalmente con la revolución industrial. En cuanto la ciencia comenzó a explicar lo místico con leyes universales, el ser humano se creyó con la capacidad de crear casi todo lo que la mente humana era capaz de imaginar y lo llevó a las fábricas.


La mayoría de personas comenzó a interactuar y vivir de forma diferente. De ser autosuficiente y vivir sin horarios fuera de las fábricas, pasó a tener una vida planificada, sin tiempo para disfrutar de su ocio, perdiendo la capacidad de autoabastecerse, de cuidar a sus familias y a depender totalmente del dinero.

Comenzó un nuevo ciclo en el que el dinero pasó de ser un medio a un fin y se comenzó a asociar a poder. Tanto que los billetes se comenzaron a dibujar con caras de presidentes y personas poderosas (esto ya venía desde la era romana en la que se había cambiado el acuñado de las monedas de símbolos religiosos a  símbolos de cesares).

 

Hasta el año 1971, cada país podían crear un máximo de dinero en función de las reservas de oro que tenía, pero ese año el presidente Nixon de EEUU decidió romper esa regla. Desde ese momento el dinero pasó a ser fiduciario. Se les dio a los bancos la capacidad de crear dinero “de la nada” (sin un respaldo en un valor como el oro o algo medible). 
Esa jugada, cambió el curso de la historia. Todo el dinero que comenzaron a crear las Reservas Federales o los Bancos Centrales, nacía como deuda contra los gobiernos que habría que pagar. 
Si ya hasta ese momento el dinero se asociaba cada vez más a poder, los estados comenzaron a querer crear más y más dinero para acaparar más poder.

 

Otro privilegio que se le concedió la banca, fue la creación de la ley fraccionaria a través de la cual un banco podía crear 10 veces más dinero del que tenía en las reservas de su banco.

Ej: Si tú a día de hoy depositas 1000 € en un banco, el gobierno obliga al propio banco a tener entre un 1-10% de los 1000 €, (entre 10-100 € a modo de reserva en el banco), mientras que el resto lo puede prestar. Esto sucede en toda la banca mundial, salvo en la banca islámica a la que el propio Coran, obliga a tener el 100% de todo el capital que le ingresan a modo de reserva.


Así los 900 € restantes, son prestados por el propio banco a otros bancos o particulares con los correspondientes intereses. Si otro banco recibe los 900 €, dejará en reservar 90 € y prestará 810 €, con los correspondientes intereses. Esto se repetirá hasta que se hayan prestado el resto del dinero en los correspondientes bancos, con lo que de los 1000 € iniciales, se habrán creado 9000 € más “de la nada”.

Una deuda creada que habrá que pagar a través de crear más dinero ficticio por parte de los propios bancos para inyectar en la economía.

De esta forma te darás cuenta de que no sólo el dinero que pides prestado, sino el que pasa por tus manos ayuda a crear más deuda y sólo puede mantenerse si las economías crecen más y más a través de crear más bienes y servicios. Obliga a crecer a las economías de forma forzada más y más cada año, sin poder parar, así como a consumir bienes y servicios constantemente. 

 

Al mismo tiempo, ese dinero prestado que se ha creado de la nada, genera más intereses que hay que devolver:

Cuando la banca presta 10€ (creados de la nada), hay que devolver 11€ (porque se crean unos intereses asociados). Luego al prestar esos 11€ se devuelven 12,5€,…y así sucesivamente con lo que llega un punto que los intereses que se deben a través del pago de deuda y préstamos son exponenciales y nunca pueden llegar a pagarse, salvo a través del colapso de la economía cada cierto tiempo (crisis) en las que quiebran las deudas que no se pueden pagar, se hace un barrido y comienza un nuevo ciclo.

 

Es importante analizar todo esto en detalle:

– Como has visto, el modelo actual basado en deuda no es sostenible, aunque se venda como tal. Da igual que las economías sigan creciendo de forma forzada, que los gobiernos ofrezcan más servicios, que se consuma más o que seamos más productivos. Ni siquiera las crisis que hacen un efecto reseteo, pueden sostener el modelo. Lo seguro es que de esta forma viviremos más estresados, seguiremos buscando la felicidad fuera o que pensando que necesitamos llegar a otro lugar diferente para sentirnos mejor.

Seguimos pidiendo deuda como un juego, sin pensar en como nos repercute en nuestra vida, trabajando más, queriendo encontrar los atajos a nuestros sueños y sin darnos cuenta que estamos acabando con el planeta, como si tuviesemos otro lugar al que ir. 

 

Hay formas de conseguir los bienes y servicios que deseamos a través del dinero y los recursos con los que contamos, sin ser a través de la deuda, sino a través de nuestro ahorro, valorando nuestra riqueza interna y la capacidad de crear y ofrecer nuestras habilidades.

 

Si seguimos dejando de lado la vida y priorizando las posesiones materiales, si seguimos dejando de informarnos pensando que no es posible hacer nada, lo seguro es que alguien se ocupará de utilizar nuestro dinero y nuestra vida en su beneficio.

 

Hay mucho que puedes hacer ahora mismo, con tu pensamiento, tus emociones y tus acciones para crear llevar deliberadamente tu vida en la dirección que deseas, en coherencia con quien eres y a tu manera. Siempre pagas un precio por vivir.

Tienes la información, los recursos y los medios económicos necesarios para dar el primer paso, porque sólo tú puedes decidir el precio que quieres pagar y como quieres vivir.

 

Si quieres que te ayudemos, te estaremos esperando. Solicita una Sesión de Valoración de tu Caso

**También puedes escuchar el audio en Ivoox PINCHANDO AQUÍ

Te deseo el mejor de los caminos!

Un abrazo,

David

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